Plantas Medicinales
Onagra, para la salud de la mujer
Esta aliada del corazón y las defensas es ante todo un gran regulador hormonal.
El aceite de onagra, obtenido por presión en frío de las semillas de la onagra (Oenothera biennis L.), no puede faltar hoy día en ningún herbolario por sus amplias posibilidades terapéuticas, sobre todo como apoyo en la salud de la mujer.
La onagra es una planta norteamericana, conocida como evening primrose («primavera de noche») por la particularidad de que las flores tienden a abrirse al atardecer, pero no debe confundirse con nuestra «primavera», la prímula.
Originaria del este de Estados Unidos, hoy crece en buena parte de Europa, incluidas Cataluña y Cantabria.
Las semillas de onagra son muy ricas en ácidos grasos poliinsaturados omega-6, como el ácido oleico, linoleico, palmítico y gamma-linolénico, precursores de las prostaglandinas E1. Estas sustancias intervienen en muchos procesos metabólicos y fisiológicos. De ahí su importancia: actúan como equilibradores del sistema inmunitario, regeneradores celulares, estimuladores del riego sanguíneo y reguladores hormonales.
Aliada del corazón
El aceite de onagra se emplea, por su efecto vasodilatador, en la prevención de embolias y arteriosclerosis, y se indica en personas con alto riesgo cardiovascular. Ayuda a mantener a raya el colesterol y la tensión arterial. Se le atribuye también una potente acción antiinflamatoria y antirreumática, por lo que resulta muy útil en caso de artritis reumatoide. Y se ha usado como apoyo en enfermedades degenerativas como Parkinson y esclerosis múltiple, ya que mejora la comunicación entre las neuronas y regula la liberación de neurotransmisores en el cerebro.
Pero uno de los usos más destacados de este aceite es como regulador hormonal, pues ayuda a paliar los efectos que se desencadenan por un desequilibrio entre los estrógenos y la progesterona.
Se señala también como recurso para aumentar las defensas autoinmunes y reducir la incidencia de alergias como la polinosis. Aplicado externamente, se revela como un excelente aliado de la piel.
Presentación y dosis. Se encuentra principalmente en frascos de perlas de gelatina, de las que se deben tomar entre 3 y 6 diarias, según la dolencia. Las semillas, trituradas o pulverizadas, se aplican sobre problemas dermatológicos, para lo que se suele usar el aceite, en masaje o friega. Este aceite sirve como aliño en verduras o ensaladas, pero para eso resulta caro. También se vende en cápsulas, comprimidos y extracto líquido.
Un eficaz regulador hormonal
El aceite de onagra resulta muy útil para paliar los síntomas del síndrome premenstrual y la menopausia.
En tratamientos largos y sistemáticos se recomienda para aliviar los síntomas del síndrome premenstrual, como calambres musculares, hipersensibilidad en los pechos y dolor de cabeza, así como para restablecer la normalidad del ciclo menstrual. No es menos eficaz para mejorar los trastornos que acompañan a la menopausia, como la sequedad vaginal y epidérmica, las molestias musculares, la irritabilidad, el insomnio y la falta de energía.
Precaución. No debe tomarse si se siguen tratamientos con estrógenos o anticoagulantes.
Jordi Cebrián
Asesora: J Mª Teixé, herborista de «El Manantial de Salud»