Plantas Medicinales
Nogal, para acabar con dermatitis y eccemas
La semilla de este árbol, la nuez, es un excelente aliado del corazón y del cerebro.
Juglans significa «nuez de los dioses», y es también el nombre genérico de este bello árbol frutal, el nogal Juglans regia, cuyas virtudes curativas ya eran bien conocidas en Persia y en la antigua Grecia. Se decía que las nueces, combinadas con ruda, neutralizaban el efecto de venenos mortíferos y que si se comían en abundancia, facilitaban la expulsión de las lombrices intestinales. Y también existían creencias muy extendidas, como la que aseguraba que bajo la densa sombra de este árbol resultaba peligroso dormirse.
El nogal es originario de Asia Central y Oriente Próximo y fue introducido por los griegos y los romanos en la cuenca mediterránea. Con fines medicinales se cosechan las hojas y la capa externa del fruto o pericarpo, además de las semillas o nueces.
Las hojas del nogal contienen ácidos elágico y gálico, naftoquinonas como la juglona y la plumbagina, flavonoides como la juglanina y la quercetina, aceite esencial y taninos. El pericarpo contiene además ácidos orgánicos, hidrojuglona; y las semillas, ácidos grasos insaturados, como el ácido linoleico (omega-6) y el alfa-linolénico (omega-3), vitaminas A, B y E y sales minerales.
Las hojas son astringentes, antidiarreicas y hemostáticas. Las infusiones son un buen remedio para atajar las diarreas estacionales y reactivas, y en uso externo para curar las llagas bucales, las encías inflamadas y aliviar la irritación en ojos y párpados.
También son antiinflamatorias y antisépticas y se han indicado para tratar las infecciones en el tracto urinario, reducir la micción frecuente y para la disolución de piedras en el riñón.
El aceite de nueces, por su parte, se usa para tratar heridas cutáneas, eccemas, dermatitis y pruritos. En uso interno, elimina los parásitos intestinales y alivia el dolor premenstrual.
Precauciones
Es importante advertir de la necesidad de evitar las formulaciones con nogal por vía interna en caso de gastritis y úlcera gastroduodenal, puesto que el contenido en taninos puede irritar las mucosas.
Contra la diarrea
Una excelente fórmula para combatir las diarreas causadas por intoxicaciones y empachos es la que combina las hojas de nogal con agrimonia, salicaria y condurango, a partes iguales. Se mezclan dos cucharadas soperas rasas de la mezcla por medio litro de agua y se hierve el combinado durante dos minutos, se cuela y se deja reposar otros diez. De esta infusión se toma una tacita cada tres horas, o al coincidir con los cólicos.
Jordi Cebrián
Asesora: J Mª Teixé, herborista de «El Manantial de Salud»
Publicado en: Cuerpomente