Resulta muy útil para el tratamiento de la conjuntivitis y otros síntomas de las alergias
Los herbolarios la recomiendan mucho como una buena solución natural para mediar en diarreas, producidas por un cambio de aguas, una intoxicación alimentaria o una infección bacteriana, pero también para aliviar los trastornos hepatobiliares como la ictericia y la inflamación hepática.
Una excelente fórmula antidiarreica es la que combina agrimonia con otras dos plantas muy idóneas para este fin, la salicaria y el rosal silvestre –los frutos o escaramujos-. Se disponen cuatro cucharadas de la mezcla a partes iguales por un litro de agua, se deja a hervir unos 2 minutos, se mantiene en reposo otros diez y se cuela. Se trata de beber la infusión cada dos o tres horas hasta que veamos que la diarrea ha remitido o desaparecido por completo.
REMEDIO PARA LA AFONÍA
Como planta antiinflamatoria y astringente, se ha demostrado muy útil para rebajar la inflamación de las mucosas respiratorias en dolencias tan frecuentes como la amigdalitis, la faringitis y la laringitis, y se recomienda como ayuda natural a oradores, profesores, cantantes líricos o locutores para combatir uno de sus peores enemigos, la afonía.
A tal fin nuestros expertos nos proponen una nueva fórmula, en la que la agrimonia se asocia al erísimo –o hierba de los cantores-, al llantén y al malvavisco, a partes iguales. Necesitamos de nuevo cuatro cucharadas de la mezcla por litro de agua. Hervimos 5 minutos y dejamos en reposo otros diez. Colamos y bebemos durante el día, pero en caliente. Para aliviar la irritación de garganta podemos probar el enjuague bucal que elaboramos con agrimonia, hojas de nogal y menta. Se trata de hacer gárgaras hasta 5 cinco veces al día, añadiéndole si se quiere una pizca de bicarbonato sódico.
Se indica asimismo en caso de alergia primaveral con rinitis y conjuntivitis, en procesos gripales y asma bronquial. Se considera también una planta diurética, que puede contribuir a prevenir la formación de cálculos renales y a reducir la retención de líquidos.
Por vía externa se aplica en caso de ojos irritados, inflamación del contorno de los ojos y de los párpados, sobre dermatitis, heridas leves, llagas en la boca y úlceras de la piel.
Se han descrito reacciones adversas en forma de irritación de la piel por contacto con la planta fresca tras haber existido una exposición al sol, sobre todo si la piel estaba húmeda.
Presentación: Planta seca para infusión, en tintura, extracto líquido, extracto nebulizado, y la decocción para aplicar por vía tópica en lavados, colirios, colutorios, para empapar compresas o bien en inhalaciones.
Jordi Cebrián
Asesora: J Mª Teixé, herborista de «El Manantial de Salud»