Detenernos cuando caminamos por el campo o la montaña para fijarnos en una flor especialmente vistosa o en una mata repleta de frutos es una muestra de sensibilidad por nuestra parte y un primer paso para poder apreciar los innumerables secretos que la naturaleza nos tienen reservados a cada nuevo paso. Estamos rodeados de plantas por todas partes, incluso en los ambientes ásperos, grises y ruidosos de las grandes ciudades, pero muchas veces no reparamos en ellas. Adentrarse en sus muy diferentes formas, colores, aromas y estrategias de supervivencia constituye una pasión que crece de manera imparable desde el momento en que empiezas a interesarte, una pasión que comparten por igual botánicos consagrados y aficionados, dibujantes y fotógrafos de naturaleza.
Una buena parte de las plantas que te encuentras en una salida campestre poseen virtudes medicinales en mayor o menor medida, y las gentes del campo las han venido utilizando con ese fin o como alimento desde antaño. Pero sin duda, la mejor forma de adentrarse en el mundo de las plantas es llevando consigo una buena guía botánica, que nos ayude a apreciar las diferencias, reconocerlas, y con el tiempo a identificarlas una a una, cosa que no siempre es fácil. Muchas plantas de aspecto muy similar pueden ser en algunos casos medicinales y en otros tóxicas o venenosas, lo que exige estar muy seguros antes de decidirnos a cosechar una. A continuación te ofrecemos una batería de consejos y recomendaciones prácticas sobre cómo cosechar, conservar y procesar las plantas para que puedas estar en disposición de crear tu propio botiquín casero de plantas medicinales y una despensa de hierbas culinarias. Será sin duda una experiencia enriquecedora, que te estimulará a salir a la naturaleza para disfrutar de ella con la mejor de las predisposiciones, la de observar, fijarse y aprender.
CONSEJOS PARA LA COSECHA
- El mejor momento es por la mañana, de un día soleado y de escasa humedad o cuando el rocío ya se haya secado.
- Conviene evitar los lugares próximos a focos de contaminación como arcenes de carreteras y caminos, estercoleros, cercanías de fábricas, granjas y vertederos.
- Se deben cortar las plantas con unas tijeras o una cuchilla fina, dañando la planta lo menos posible.
- Se recomienda el uso de guantes para evitar rasguños o cortes producidos por espinas o la picazón de las plantas urticantes.
- Cosecha sólo aquella planta que vayas a utilizar de forma inmediata. No tiene sentido hacer acopio de mucha planta, porque lo más seguro es que con el tiempo se nos eche a perder.
- Cosecha de la planta únicamente la parte de ella que vayas a utilizar. No tiene sentido arrancar toda una mata de tomillo, cuando sólo vamos a emplear unos pocos ramilletes floridos.
- Algunas plantas son muy escasas, aunque en ocasiones pueda darnos una impresión contraria. Infórmate bien de qué plantas son raras o están amenazadas para evitar arrancarlas. Existen catálogos de plantas protegidas tanto a nivel estatal y autonómico, como internacional.
- La mejor forma de llevarlas es en un cesto abierto, mejor de mimbre o caña, que te permita agruparlas por especies.
- Puedes guardas las plantas por especies en bolsas de papel, anotando en cada caso la especie a la que corresponden.
- Sé respetuoso con el entorno y procura que nada pueda delatar que has estado cogiendo plantas.
CONSEJOS PARA LA CONSERVACIÓN
- Las plantas recolectadas deben guardarse en un lugar seco y aireado, alejados de la luz directa del sol.
- Los ramilletes floridos y las hojas, una vez secos, se deben trocear minuciosamente y guardarlos en ese estado.
- Conviene utilizar tarros de vidrio o porcelana, antes que los de metal o plástico, para guardar las plantas.
- Es importante etiquetar siempre los recipientes para evitar confusiones y posibles errores de identificación.
- No debes guardar nunca las plantas mezcladas, a no ser de que se trate de una fórmula magistral que te hayan preparado en el herbolario.
- Si detectas la presencia de insectos o parásitos, debes tirar toda la planta y estirilizar el frasco.
- Renueva la planta al cabo de año o año y medio en el caso de sumidades, flores, hojas y frutos, y al cabo de dos-tres años en el caso de raíces y cortezas. Más allá de estos plazos la planta suele perder todo su valor medicinal.
- Las hojas, flores y frutos que destines a la alimentación debes consumirlos en seguida, de lo contrario corres el riesgo de que pierdan su aroma y sabor.
- Los ramilletes floridos, como los de orégano, tomillo o mejorana, los debes dejar a secar colgados hacia abajo. A la semana o diez días ya pueden estar totalmente secos.
- Las grandes flores, como las de amapola, malva o hipérico o los botones florales como los de manzanilla o caléndula, se deben separar cuidadosamente de los tallos, eliminar las brozas y dejar a secar sobre una superficie secante para que pierdan humedad. Y una vez secos, se trituran y se conservan en frascos herméticos.
- Las bayas se recolectan cuando están maduras y se dejan a secar en pequeñas fuentes o bandejitas, una vez que se han retirado las que presenten irregularidades.
- Las semillas se recolectan al final del verano o en otoño, y se pueden ir cogiendo con las manos o dejar que se desprendan solas de los ramilletes, dispuestos boca abajo.
- La raíz debe ser limpiada a fondo en casa en agua tibia para eliminar impurezas, se trocea y se deja a secar una horas en una bandeja absorbente. Una vez seca se puede guardar en bolsas o frascos cerrados herméticamente.
PLANTAS DE PRIMAVERA
especie floración parte utilizada
- Amapola III-VII pétalos
- Borraja II-VI hojas, flores, semillas
- Diente de león II-V raices
- Espino albar III-V hojas, flores
- Llantén mayor IV-XI sumidades floridas
- Malva II-VI flores y hojas
- Manzanilla V-X capítulos florales
- Meliloto IV-IX sumidades floridas
- Salvia V-VIII hojas
- Saúco IV-VI flores
PLANTAS DE VERANO
especie floración parte utilizada
- Agrimonia IV-X sumidades floridas
- Artemisa VII-IX sumidades floridas
- Eufrasia VII-IX sumidades floridas
- Gordolobo VI-VIII sumidades floridas
- Hipérico VI-VIII sumidades floridas
- Melisa VI-IX sumidades floridas
- Orégano VII-IX sumidades floridas
- Sauzgatillo VIII-IX semillas
- Té de roca VII-VIII sumidades floridas
- Vara de oro VII-X sumidades floridas
PLANTAS DE OTOÑO E INVIERNO
especie floración parte utilizada
- Ajedrea IX-XI sumidades floridas
- Caléndula IV-XI botones florales
- Centaura áspera XII-IX capítulos florales y hojas
- Coronilla de fraile I-IV hojas
- Genciana VII-VIII raices (c. en otoño)
- Grama VII-XII rizoma (c. en otoño)
- Hinojo VIII-X frutos y raiz (c. en otoño)
- Malvavisco VI-IX raiz (c. en otoño)
- Valeriana VI-VIII raiz (c. en otoño)
- Zaragatona IV-VII semillas (c. en otoño)
LAS PARTES DE LAS PLANTAS
Cuando te preparas una infusión de melisa o romero, utilizas las sumidades floridas; en la manzanilla, sus capítulos florales; en el hinojo y la zaragatona, sus semillas; en el boldo y la salvia, las hojas, y en el malvavisco y la regaliz, sus raices. Y la elección de esas partes de la planta y no otras no es gratuita. Es allí donde la planta atesora de forma más destacada su poder medicinal. Hay plantas sin embargo que se utilizan enteras, e incluso que poseen atributos medicinales diferenciados según se trate de una parte u otra de una misma planta. Como es lógico tampoco será el mismo el tratamiento que se les dé a las diferentes partes de una planta, a causa de su distinta consistencia.
- Las sumidades floridas son las partes altas de la planta, que llevan las flores y las hojas superiores. Es el caso de muchas labiadas como ajedrea, romero, melisa o tomillo, pero también del meliloto, la verbena o la agrimonia. Son partes blandas y se suelen tomar en infusión.
- Las flores, tanto si son grandes como las de la malva o el rosal, o agrupadas en capítulos o botones florales, como la caléndula, la manzanilla o el aciano, o en inflorescencias más o menos densas, como el saúco, el gordolobo o la milenrama, se toman en infusión.
- Las hojas, como las del llantén, el boldo, la gayuba, el espino albar, el olivo o el buchú, se toman en infusión, sometiéndolas a un breve hervor.
- Los frutos y bayas, como las del sauzgatillo, el arándano, el espino amarillo o el endrino, se toman en infusión, decocción o maceración, o bien en zumo del fruto fresco.
- Las semillas, como las de la alcaravea, la borraja, la onagra, la cebada o el fenogreco, se toman en decocción, en maceración o en polvos, y en algunos casos de ellas se obtiene, sometidos a presion en frío, un aceite con grandes aplicaciones terapéuticas o cosméticas.
- La savia y gel como los que se obtienen, por incisión, de las hojas del aloe, o resinas como el mástique o almáciga, que se obtiene del lentisco, se aplican o bien directamente o bien integrados en cremas, dentríficos, etc.
- La corteza de ramas y tallos, como las de roble, encina, canela, pao d'arco, tilo o tespezcohuite, se someten a maceración o se toman en extractos líquidos.
- Los rizomas y raices, como las de valeriana, cúrcuma, grama, eleuterococo, diente de león o malvavisco, se deben macerar o bien tomar en decocción.
POR QUÉ CURAN LAS PLANTAS
La fuerza reparadora de las hierbas medicinales viene dada por una amplia variedad de principios activos, que estas plantas son capaces de producir a partir de sustancias tan simples y tan comunes en el medio ambiente que nos rodea como el agua, el dióxido de carbono o el nitrógeno. Conocer a fondo cómo actúan estos componentes activos es indispensable para llegar a descubrir el comportamiento de las plantas en nuestro organismo y la manera en que inciden sobre nuestra salud.
Las plantas actúan como minilaboratorios químicos. A partir de dos sustancias inorgánicas como son el agua, que absorben del suelo, y el dióxido de carbono, que captan del aire, son capaces de producir glucosa a través de un proceso químico llamado fotosíntesis. Esta reacción química es posible gracias a un pigmento verde que únicamente se encuentra en las plantas, la clorofila, capaz de captar la energía del sol y transformarla en materia viva. Por este proceso químico, del agua, el dióxido de carbono y la luz solar se obtiene glucosa y almidón, base de la vida química en el planeta. La glucosa y el almidón producido por las hojas se combina con las sales minerales absorbidas por las raíces, lo que permite a las plantas sintetizar diversos principios activos como lípidos, taninos, glucósidos y vitaminas. Queda mucho por investigar en este campo. Hasta ahora se han identificado más de 12 mil principios activos, muchos de los cuales son los responsables directos de la potencia curativa de las plantas. Estos que a continuación detallamos son algunos de los principios activos más frecuentes en las plantas medicinales:
• Azúcares: Se encuentran sobre todo en los frutos, y los más comunes son la glucosa, fructosa y sacarosa. Son utilizados como fuente de energía básica por los organismos vivos por su alto poder tonificante. Madroño, frambueso, zarzamora, arándano, fresa, cerezo, manzano y limonero son plantas ricas en azúcares.
• Almidón: Es el hidrato de carbono más importante que producen las plantas. Tiene un alto poder energético al liberar glucosa en las células y actúa como antiinflamatorio sobre la piel y las mucosas. El maíz, las castañas y las avellanas destacan por su riqueza en almidón.
• Mucílagos: Son unas sustancias con consistencia gelatinosa, que absorben agua con gran facilidad. Ello les confiere la virtud de lubricar y proteger las mucosas del aparato digestivo, evitando la irritación, la inflamación y la acidez. Actúan también sobre las vías respiratorias y urinarias, por todo lo cual son de gran utilidad en inflamaciones del aparato digestivo, gastroenteritis, inflamaciones de la vejiga, laringitis, bronquitis, etc. Son plantas ricas en mucílagos el llantén mayor, tusílago, malva, malvavisco, pulmonaria, gordolobo, tilo y olmo rojo.
• Inulina: Es un glúcido formado por una cadena de moléculas de fructosa y se localiza principalmente en la raíz. Al no contener glucosa, es mucho mejor tolerada por los diabéticos y favorece las funciones del hígado. Las raíces de equinácea, consuelda, diente de león, achicoria, alcachofera y bardana son ricas en inulina.
• Aceites volátiles o esencias: Son sustancias grasas líquidas que se extraen a presión en frío o bien por destilación al vapor para producir aceites esenciales. Tienen poderes antiinflamatorios, estimulantes, laxantes, sedantes y antisépticos, con capacidad para reducir los niveles de colesterol y son muy útiles como protectores de la piel. Son ricos en aceites esenciales la mayoría de las labiadas (salvia, romero, menta), los cítricos (naranja, limón), eucalipto, manzanilla, clavo, etc.
• Vitaminas: Los vegetales son la principal fuente de vitaminas para nuestro organismo, que no puede producirlas por sí solo, a pesar de ser indispensables para su desarrollo. Cada vitamina es responsable de una función benefactora específica para la salud. La mayoría de las plantas contienen vitaminas, aunque en una proporción muy desigual. Zanahorias, frambueso, manzano, alfalfa y acedera son ricas en vitamina A. El rosal silvestre, la ortiga, las bayas del espino, la naranja y el limón son ricos en vitamina C y el maíz, el berro y el sésamo destacan por su contenido en vitamina E.
• Minerales: Muchas plantas son ricas en minerales y por tanto suponen un importante suplemento reconstituyente. Cuando estos minerales van asociados a moléculas de ácidos, forman sales minerales. La borraja y pulmonaria destacan por su contenido en calcio, como la ortiga, que también contiene hierro y potasio. Este último mineral está igualmente presente en el diente de león, el ajenjo y la alcachofera, y en la cola de caballo abunda el sílice.
• Alcaloides: Son sustancias nitrogenadas -contienen una molécula de nitrógeno- que pueden mostrarse muy activas incluso a pequeñas dosis. Existen varios tipos de alcaloides, algunos con una determinada toxicidad, por lo que es preciso conocer las contraindicaciones de la planta en cada caso. Promueven diferentes funciones en nuestro organismo y muchas veces van asociados a ácidos orgánicos y taninos. Los alcaloides son responsables de la acción protectora sobre el hígado del boldo, o de la acción tonificante de la avena y el hidrastis.
• Glucósidos: Son componentes químicos muy activos, que para que actúen en nuestro organismo es indispensable que sus moléculas sean descompuestas por la acción de un enzima, facilitando la liberación de una sustancia no azucarada llamada genina. Existen diferentes tipos de glucósidos, con propiedades específicas.
-Las antocianinas aportan la coloración azulada, morada o rojiza a flores y bayas, y ejercen una acción antiinflamatoria, antiséptica y vasoprotectora. Las encontramos en el arándano, el rosal y la zarzamora.
-Las antraquinonas ejercen su acción sobre los intestinos, con un efecto laxante y purgante destacado, son digestivas y equilibran las funciones del hígado y la vesícula. Aloe, paciencia, sen y ruibarbo chino son especialmente ricas en esta sustancia.
-Glucósidos cardíacos: Tienen una acción directa sobre el corazón, regulando el ritmo cardíaco y aumentando la fuerza de las contracciones. Son ideales para personas con problemas coronarios, pero deben administrarse bajo supervisión médica. El digital es la planta clásica de este grupo.
-Glucósidos cianogénicos: En pequeñas dosis tienen un efecto sedante y antiespasmódico, pero en dosis altas pueden ser tóxicos. Están presentes en el cerezo negro americano y el saúco.
-Flavonoides: Su función más destacada es la fuerza para reforzar la pared de los capilares, siendo muy útiles para mantener una buena circulación sanguínea. Son responsables de las propiedades antihemorrágicas, diuréticas y antiinflamatorias de muchas plantas, como el espino blanco, la bolsa de pastor, el abrótano hembra, el castaño de indias y el hisopo.
-Saponinas: Las hay de dos tipos, triterpénicas y esteroidales. Tienen un efecto expectorante y diurético y se encuentran en muchas plantas, como el gordolobo, la polígala, la primavera, la regaliz y la saponaria.
-Cumarinas: Hay de diversos tipos y son responsables de las virtudes anticoagulantes, venotónicas, antiespasmódicas y antibióticas de plantas como la bardana, el rusco, el castaño de indias, el viburno, el meliloto, el hinojo y el apio.
• Taninos: Son producidos por la mayoría de las plantas y se localizan en la corteza. Tienen un fuerte efecto astringente y antihemorrágico, favoreciendo la reducción de las inflamaciones y la cicatrización de las heridas. En dosis altas pueden llegar a impedir la absorción de las sales minerales, por lo que no deben tomarse plantas ricas en taninos durante largos periodos. Nogal, roble, castaño, bistorta, madroño, ulmaria, agrimonia y tormentila contienen abundantes taninos.
• Ácidos orgánicos: Existen de diferentes tipos como los ácidos oxálicos, los ácidos grasos poliinsaturados (linoleico y gamma-linolénico, presentes en la onagra y la borraja) y el ácido salicílico. Este último destaca por su potente poder analgésico y antiinflamatorio y está presente en plantas tan diversas como el sauce blanco, la ulmaria, la primavera, la mejorana, el pensamiento y la pulmonaria.
• Principios amargos: Son sustancias diversas que tienen en común su intenso sabor amargo, capaz de estimular la secreción de las glándulas salivares y regular las funciones del sistema digestivo. Contienen estas sustancias el laurel, el ajenjo o la genciana.
Algunas plantas medicinales de uso frecuente como la cáscara sagrada o el muérdago han estado prohibidas a causa de su potencial tóxico. Como productos sanitarios las plantas medicinales se equiparan a los medicamentos, y por tanto, quedan sometidas a los mismos controles y principios de precaución.
En respuesta al auge que está experimentando el consumo de plantas medicinales en la sociedad española, se ha promulgado una ley que pretende establecer un control sobre la distribución y comercialización de estos productos. En dicha ley se enumeran hasta 200 plantas (y algún hongo) cuya venta queda prohibida en razón de su toxicidad, quedando su uso restringido a preparados farmacéuticos, homeopáticos o para la experimentación.
Algunas de las plantas y hongos que se incluyen en la lista difícilmente se podrían haber hallado en ninguna herboristería debido a su reconocida toxicidad, no son, por tanto, plantas de herbolario. Es el caso de euforbias, torviscos, cicuta, retamas, convalaria, cólquico o yezgo, o de hongos tan peligrosos como la célebre Amanita phalloides, entre otros. Se incluyen también plantas potencialmente tóxicas, por su contenido en glucósidos cardiotónicos (digital y botón de oro), en alcaloides tropánicos (belladona, beleño) o en otros alcaloides (la brionicina de la nueza), que sin embargo forman parte de diversas formulaciones farmacológicas y de preparados homeopáticos. No faltan tampoco aquellas plantas que podemos considerar de efectos alucinógenos, estimulantes fuertes y narcóticos, algunas de las cuales se venían comercializando en tiendas especializadas o por internet. Es el conocido caso del cannabis, pero también del cata o khat, cuyas hojas, al ser masticadas, producen un efecto similar a la coca; la propia coca, tan enraizada en la cultura de los pueblos quechua y aymaras, y que consumen como recurso natural para mitigar el agotamiento, el hambre y el mal de altura; el peyote Lophohpora williamsii, un cactus mejicano, que contiene un alcaloide con poderosos efectos alucinógenos, la mescalina, y que es utilizado por los chamanes huicholes en sus rituales mágicos y de iniciación; el estramonio, otro alucinógeno utilizado en la Edad Media para hacer profecías y dictar maleficios, o bien otras solanáceas como la mandrágora, de efectos narcóticos y la belladona, usada en ritos de brujería -dilata la pupilas-. Se desprende, por tanto, que el objetivo claro de esta reglamentación es atajar por ley el acceso a productos alucinógenos y el freno a la posible proliferación de este tipo de establecimientos, al estilo de los coffee-shops holandeses. Por contra buena parte de las plantas estrella de cualquier herbolario como el hipérico, la equinácea, el ginseng, el harpagofito o la onagra, no han sido incluidas. Sin embargo, llama la atención la inclusión de otras, como el muérdago, la cáscara sagrada, el sello de oro, el tusílago o la vincapervinca, que han formado parte de muchas de las más valoradas formulaciones herbarias, y que han demostrado una eficacia terapéutica notable.
Las plantas no son siempre inofensivas, ni mucho menos, y su uso debe hacerse con todos las precauciones posibles, evitando consumirlas sin haber contado antes con las indicaciones de un especialista. En muchos casos se pueden producir incompatibilidades con determinadas medicaciones, o se puede incurrir en efectos contrarios a los deseaados a causa de una inacertada dosificación. Pero este principio de precaución aún es más válido en cuanto a los medicamentos, donde por desgracia sí que abunda la automedicación y la sobredosificación, y a los que se les atribuye la causa directa o indirecta de unos 10 mil fallecimientos al año en España. ¿Cuantos muertes provocan las plantas medicinales?.
PLANTAS DE VENTA PROHIBIDA O RESTRINGIDA
En la lista de 197 plantas, cuya venta al público ha estado prohibida por ley, destaca la presencia de algunas que hasta no hace mucho integraban diversas formulaciones herbarias clásicas de uso frecuente como la cáscara sagrada en laxantes, el tusílago en antitusivos, o el muérdago, la rauvolfia y la vinca en antihipertensivas, asi como plantas de usos tradicionales, como es el caso de la celidonia, utilizada para las verrugas. Su empleo se mantiene no obstante en homeopatía (belladona, Actaea, gelsemium, pulsatilla), donde las dosis son mínimas y diluidas, o bien en preparados cosméticos (hiedra, árbol del té). Algunas de estas plantas, no obstante, han sido “readmitidas” al redil de las plantas permitidas. En el presente recuadro hemos recogido las más significativas entre las plantas que han sido objeto de limitaciones en su venta:
- Acorus calamus Cálamo aromático raiz
- Actaea spicata Cristobalina planta entera
- Adonis vernalis Adonis planta entera
- Atropa belladona Belladona planta entera
- Berberis vulgaris Agracejo corteza de la raiz
- Buxus sempervirens Boj hojas y flores
- Cannabis sativa Cáñamo planta entera
- Chelidonium majus Celidonia planta entera
- Convolvulus purga Jalapa raiz
- Cynoglossum officinale Lengua de perro planta entera
- Datura stramonium Estramonio hojas, semillas
- Ephedra sp. Efedras, Ma Huang partes aéreas
- Eupatorium purpureaum Eupatorio planta entera
- Gelsemium sempervirens Gelsemio raiz
- Gratiola officinalis Graciola planta entera
- Hedera helix Hiedra hojas y frutos
- Hydrastis canadensis Hidrastis raiz
- Ilex aquifolium Acebo partes aéreas
- Leucanthemum vulgare Crisantemo, margarita partes aéreas
Igual como tienes un botiquín casero de medicamentos para enfrentarte a aquellas dolencias más o menos leves que en un momento u otro afectan a algún integrante de la familia, si confías en las plantas medicinales, ese mismo botiquín se puede llegar a constituir con el equivalente terapéutico que éstas nos brindan. Indigestiones, gases, dolores de cabeza, resfriados, quemaduras leves, dolores menstruales, etc son afecciones que muy bien pueden ser paliadas con remedios de herbolario. Disponer de un pequeño remanente de plantas en la despensa de tu casa -que debes ir renovando cada año- puede ser una buena idea, para estar siempre a punto de prepararte el remedio más adecuado para cada caso. Y puestos a elegir las plantas que han de formar parte de tal botiquín, aqui va nuestra propuesta de las 15 que consideramos más aconsejables:
1- MANZANILLA, para la digestión
Planta europea, la manzanilla Matricaria recutita L. se encuentra en herbazales, barbechos, márgenes de campos y sembrados, y se planta en huertos y jardines. Con fines medicinales se emplean los botones florales. Es una de las plantas con mayor tradición herbaria y de las más vendidas en los herbolarios.
-- Sus formas de presentación: En planta seca para infusión, en tintura, jarabe, extracto líquido, en polvos, y para uso externo, la infusión para lavados y baños y el oleato de manzanilla, asi como en ingrediente de geles, pomadas y champús.
-- Sus propiedades: Antiinflamatoria, antiespasmódica, antiséptica, carminativa, sedante leve, emenagoga, analgésica y cicatrizante.
-- Cuando tomarla: En caso de indigestiones, digestiones lentas y pesadas, espasmos gastrointestinales, gases y meteorismos, diarreas puntuales, cálculos biliares, insomnio leve, irritabilidad nerviosa, dolores menstruales y en aplicación externa, sobre eccemas, forúnculos, contusiones, llagas bucales e inflamaciones oculares.
-- Precauciones: Evita dosis altas, y no ingieras ni administres el aceite esencial por vía oral a causa de su potencial toxicidad.
-- Plantas con las que combina: aciano, aloe, boldo, caléndula, hierbaluisa, llantén, malva, melisa, menta, milenrama, papaya, regaliz, salvia, tila, tomillo, etc
2- EUCALIPTO, para las afecciones respiratorias
Originario de Australia, donde forma densos bosques, el eucalipto Eucaliptus globulus Labill. se ha impuesto como un recurso herbario insustituible para enfrentarnos a las afecciones respiratorias. Con fines medicinales se emplean las hojas y los frutos.
-- Sus formas de presentación: Hojas y frutos secos para decocción o infusión y para vaporizaciones o vahos. En jarabe, tintura, polvos, extracto líquido y cápsulas. El aceite esencial en frascos para uso externo, supositorios y aerosoles.
-- Sus propiedades: Expectorante, antiséptico, mucolítico, febrífugo, antiinflamatorio, cicatrizante.
-- Cuando tomarlo: En todo tipo de afección respiratoria con congestión pulmonar, gripe, bronquitis, rinitis, faringitis, ataques asmáticos leves, sinusitis, traqueitis. Apoyo en la diabetes. Infecciones urinarias como la cistitis. También a nivel externo, sobre dolores reumáticos, eccemas, forúnculos, herpes, llagas e irritaciones cutáneas.
-- Precauciones: No ingerir el aceite esencial por ser potencialmente tóxico. En inhalaciones, se deben evitar las dosis altas de aceite esencial y los tratamientos prolongados. El aceite esencial por vía tópica puede producir irritación en pieles sensibles.
-- Plantas con las que combina: anís verde, harpagofito, hisopo, judía, orégano, malvavisco, perpetua, pulmonaria, tomillo, etc
3- ROMERO, para las migrañas y el dolor muscular
Componente característico del paisaje mediterráneo, el romero Rosmarinus officinalis L. crece en collados secos, claros de encinares y en laderas arbustivas, asociado a jaras, tojos y aulagas. Cuenta con una arraigada tradición popular, en usos medicinales, culinarios y cosméticos. Se emplean las sumidades floridas.
-- Sus formas de presentación: Planta fresca y seca para infusión o decocción, tintura, extracto líquido, frascos de aceite esencial, cápsulas y en alcohol con alcanfor y lavanda.
-- Cuando tomarlo: Indigestiones, digestiones pesadas y lentas, trastornos hepatobiliares leves, jaqueca, espasmos gastrointestinales, dolores menstruales, dolores reumáticos, lumbalgias, varices, hemorroides, astenia, falta de energía, convalecencias, dermatitis seborreica, caída del cabello.
-- Precauciones: No tomar el aceite esencial por vía oral, por ser neurotóxico. Y en uso externo puede provocar irritación en pieles sensibles.
-- Plantas con las que combina: alcanfor, árnica, bardana, boldo, cantueso, hinojo, hipérico, jengibre, menta, salvia, etc.
4- ALOE, para cuidar la piel
El poder reparador y dermoprotector de las hojas del Aloe vera (L.) Webb & Berth. es bien conocido. Es una planta originaria del África meridional, pero que se ha plantado extensamente en parques, jardines y parterres. Con fines medicinales se utilizan diversas especies de aloes, como el aloe del Cabo y el aloe de las Barbados.
-- Sus formas de presentación: Gel de aloe, natural o diluido en agua, gel pulverizado, polvos, cápsulas, extracto líquido, tintura, zumo de aloe.
-- Sus propiedades: Demulcente, dermoprotector, antiinflamatorio, laxante, purgante a dosis altas.
-- Cuando tomarlo: Pieles irritadas o envejecidas, llagas, arañazos, quemaduras leves, despigmentación, picaduras de insectos, eccemas secos, granos, acné, aftas, encías sangrantes, inflamación de los párpados. Y el acíbar o aloe amargo por vía oral, para el estreñimiento ocasional.
-- Precauciones: Evitar el acíbar por vía oral durante el embarazo, la lactancia y no administrar a niños menores de 6 años. Se desaconjea igualmente en caso de gastritis, síndrome del colon irritable y problemas de insuficiencia venosa.
-- Plantas con las que combina: Avena, caléndula, llantén, malva, malvavisco, manzanilla, onagra
5- VALERIANA, para los nervios
Planta europea, la valerianaValeriana officinalis L. crece en márgenes de bosques húmedos, barrancales y fuentes en espacios umbríos. Se cosecha de ella la cepa o parte baja de la planta y las raices, siendo el momento adecuado al final del verano o entrados en otoño. La raiz de valeriana tiene un sabor muy poco grato, por lo que en decocciones es preferible combinarla con otras plantas que lo mejoren.
-- Sus formas de presentación: Cápsulas y comprimidos, tintura, extracto líquido, polvos, jugo de la raiz y rizoma frescos, decocción de la raiz seca y troceada.
-- Sus propiedades: Sedante, relajante muscular, antiespasmódica, hipotensora, levemente hipnótica.
-- Cuando tomarla: Para los estados nerviosos, irritabilidad, estrés, episodios de insomnio, ataques leves de ansiedad, taquicardias, hipertensión arterial, migrañas nerviosas, contracturas musculares, dolores espasmódicos de la menstruación, trastornos de la menopausia.
-- Precauciones: Evitarla en el embarazo y la lactancia, asi como en niños menores de 6 años. No tomarla justo antes de acostarse.
-- Plantas con las que combina: amapola, amapola de California, azahar, betónica, espino albar, melisa, pasiflora, tilo, verbena, etc.
6- PASIFLORA, para el insomnio
La pasiflora, flor de la pasión o pasionaria Passiflora incarnata L. es una planta enredadera, célebre por sus efectos sedantes. Es originaria de América Central y del Sur y especies afines se plantan con frecuencia en parques y jardines. Se cosechan con fines medicinales las partes aéreas. De una planta afín, la granadilla, se elaboran los deliciosos zumos de maracuyá, muy refrescantes.
-- Sus formas de presentación: Cápsulas, comprimidos, jarabe, extracto líquido y jugo de la planta fresca.
-- Sus propiedades: Sedante, ansiolítica, relajante muscular, antiespasmódica.
-- Cuando tomarla: En caso de insomnio puntual o crónico, estrés, estados leves de ansiedad, irritabilidad nerviosa, taquicardias, tensión muscular, dolores menstruales, tos nerviosa, migrañas.
-- Precauciones: Puede provocar somnolencia en algunas personas. No tomarla si se ha de conducir.
-- Plantas con las que combina: Valeriana, melisa, espino albar, sauce blanco.
7- LIMÓN, para las infecciones
El limón, fruto del limonero Citrus limonum (L.) Burn. no deberería faltar de ninguna despensa, no sólo por sus amplias aplicaciones en la cocina y en la casa, sino por sus numerosas virtudes curativas. Presente en el mercado durante todo el año, nada ha de costar proveerse de una pequeña provisión de estos cítricos para plantar cara a los más variados problemas.
-- Sus formas de presentación: El fruto fresco y en zumo, la corteza para infusión, extracto líquido, tintura, el aceite esencial.
-- Cuando tomarlo: Para una gran diversidad de problemas, en resfriados, gripe, faringitis, alergias, indigestiones, meteorismos, gases, diarreas, mareos, vómitos, infecciones urinarias como la cistitis, excesos de urea y ácido úrico, gota, problemas venosos como varices y hemorroides, aftas bucales, llagas, heridas leves, picores, granos.
-- Precauciones: No administrar el aceite esencial por vía oral sin contar con asesoramiento y evitar la exposición solar después de aplicarlo por vía tópica, debido a su potencial efecto fotosensibilizante.
-- Plantas con las que combina: El zumo combina con una gran diversidad de infusiones y con miel.
8- ZARAGATONA o PSYLLUM, para el estreñimiento
La zaragatona Plantago afra L. P. psyllum L. es una planta modesta, emparentada con los llantenes, que crece en descampados y caminos de la Europa mediterránea y norte de África. Es, junto al sen, el gran recurso de herbolario para enfrentarnos al estreñimiento, sobre todo desde que la venta de otra planta mucho más recetada para este fin, la cáscara sagrada, fue prohibida por ley.
-- Sus formas de presentación: Las semillas para macerar, en polvos.
-- Sus propiedades: Laxante, antiinflamatorio, hipoglucemiante, diurético, demulcente.
-- Cuando tomarlo: En caso de estreñimiento recurrente u ocasional, afecciones urinarias como la cisitits, fisura anal, hemorroides, apoyo en la diabetes.
-- Precauciones: En caso de ser diabético, consultar con el médico antes de usar esta planta.
-- Plantas con las que combina: Angélica, frángula, lino, malva, malvavisco, sen.
9- BISTORTA, para la diarrea y el sangrado
La bistorta Polygonum bistorta L. es una planta propia de los prados húmedos de montaña, presente en las grandes cordilleras europeas, que destaca por sus apretadas inflorescencias de rosas de color osa pálido. Recibe su nombre por la singular forma de su gruesa cepa, dos veces torcida -torta-, en zigzag.
-- Sus formas de presentación: En tintura, jarabe, extracto líquidos, cápsulas, la raíz troceada para decocción, extracto glicólico en forma de gel.
-- Cuando tomarla: En caso de diarreas por problemas digestivos o nerviosos, síndrome del colon irritable, estados de debilidad y anemia, convalecencias, varices, hemorroides, sangrados bucales, encías sangrantes, conjuntivitis, blefaritis, hemorragias nasales, heridas leves, dermatitis, llagas, hematomas, granos y urticarias.
-- Precauciones: Evitar en caso de gastritis, úlcera gastroduodenal, durante el embarazo y la lactancia, asi como para niños menores de 2 años.
-- Plantas con las que combina: Agrimonia, caléndula, jengibre, lentisco, malva, manzanilla, ortiga verde, roble.
10- HAMAMELIS, para las varices
El hamamelis o avellano de bruja Hammamelis virginiana L. es un árbol caducifolio autóctono de los bosques del este de Canadá y los Estados Unidos. Con fines medicinales se cosechan las hojas y en menor medida también la corteza.
-- Sus formas de presentación: Agua de hamamelis, hojas secas para infusión, corteza para decocción, extracto líquido, tintura, cápsulas, polvos, lociones, pomadas y geles.
-- Cuando tomarlo: En caso de problemas de insuficiencia venosa, como pies, piernas y manos hinchados o pesados, presencia de varices, flebitis y hemorroides, hematomas y sabañones, diarreas, heridas leves, llagas, conjuntivitis, blefaritis, sangrados bucales, gingivitis, dermatitis, sangrado del afeitado, hemorragias nasales.
-- Precauciones: Evitar por vía oral en caso de gastritis y úlcera gastroduodenal.
-- Plantas con las que combina: Aloe, caléndula, castaño de indias, ciprés, ginkgo, lavanda, meliloto, llantén, malvavisco, manzanilla, romero, rusco, vid roja.
11- SAUCE BLANCO, para el dolor de espalda y menstrual
El sauce blanco Salix alba L. es un árbol europeo, propio de las riberas de ríos y lagos. Con fines medicinales se cosecha su corteza, y en menor medida los amentos o flores masculinas y las hojas. Se emplean también especies de sauce afines como el sauce purpúreo.
-- Sus formas de presentación: En tintura, extracto líquido, en polvos, corteza troceada para decocción o macerado, cápsulas y comprimidos.
-- Cuando tomarlo: En caso de dolor de espalda, jaqueca, tensión muscular, neuralgias, dolores reumáticos, gota, síndrome premenstrual, dolores menstruales, trastornos asociados a la menopausia, trastornos nerviosos, fiebre, estados gripales.
-- Precauciones: No administrar a pacientes con úlcera gastroduodenal, con probemas de coagulación sanguínea o que estén siguiendo tratamientos con anticoagulantes.
-- Plantas con las que combina: Espino albar, ginkgo, melisa, menta, milenrama, pasiflora, salvia, tila, ulmaria, etc.
12- SAÚCO, para la vista cansada
-- Arbusto grande, de flores blancas en umbela, el saúcoSambucus nigra L. crece en setos húmedos, márgenes de bosques y riberas, y antiguamente era costumbre plantarlo en las proximidades de masías y caseríos. Con fines medicinales se cosechan las flores, y en menor medida los frutos y las hojas.
-- Sus formas de presentación: Flores y hojas secas para infusión, en jarabe, tintura, extracto líquido, infusión para baños y colirios.
-- Cuando tomarlo: En caso de vista cansada, conjuntivitis, retinopatías, infamación de los párpados, orzuelos, varices, hemorroides, dolores reumáticos, neuralgias, cistitis, oliguria, resfriados, procesos gripales, rinitis alérgica.
-- Precauciones: No consumir los frutos maduros, pueden provocar vómitos.
-- Plantas con las que combina: Equinácea, eufrasia, fresno, genciana, hamamelis, helenio, malvavisco, manzanilla, ulmaria, etc.
13- HINOJO, para los gases y la regla
Los característicos "candelabros" que recuerdan los hinojos ya desarrollados Foeniculum vulgare Miller abundan en verano en los márgenes de caminos y sembrados de todo el país. Con fines medicinales se cosechan los frutos (con sus semillas), y en menor medida las hojas y la cepa.
-- Sus formas de presentación: Semillas para infusión, hojas para infusión y en cataplasmas, en polvos, extracto líquido, tintura, cápsulas, aceite esencial en frascos.
-- Cuando tomarlo: En caso de gases y meteorismos, hinchazón abdominal, digestiones pesadas, espasmos gastrointestinales, molestias digestivas en los bebés, lactancia (para aumentar la producción de leche materna), menstruaciones irregulares, dolores espasmódicos de la menstruación y en uso tópico, conjuntivitis, inflamación de los párpados, gingivitis, heridas superficiales.
-- Precauciones: No tomar el aceite esencial por vía oral durante el embarazo, la lactancia y en niños menores de 6 años, asi como en pacientes aquejados de gastritis y úlcera gastroduodenal. Evitar en todos los casos dosis altas del aciete esencial por ser neurotóxico.
-- Plantas con las que combina: Alcaravea, anís verde, comino, malvavisco, manzanilla, ortiga, regaliz, etc
14- TÉ VERDE, para la astenia
Quien más quien menos tiene té en casa. El té procede de la India, Sri Lanka y el Tibet, pero se cultiva en otros muchos lugares. Los herbolarios nos recomiendan, por sus mayores beneficios para la salud, el té verde Camelia sinensis L, que es el té sin fermentar. La oferta comercial de este producto es muy amplia, pero también lo podemos adquirir a granel en centros especializados en tés.
-- Sus formas de presentación: Las hojas secas y trituradas para infusión, en extracto líquido, tintura y cápsulas, como ingrediente en geles, cremas y productos dietéticos para adelgazar.
-- Cuando tomarlo: En estados de astenia, falta de motivaciones, pereza psico-física, fatiga, prevención de la arteriosclerosis, hiperlipidemias, prevención de enfermedades degenerativas como el cáncer, prevención de infecciones, en uso tópico para prevenir adiposidades.
-- Precauciones: Evitar en caso de arritmias, estados de ansiedad, irritabilidad, insomnio, gastritis, úlceras gastroduodenales.
-- Plantas con las que combina: Eleuterococo, ginseng, jengibre, menta, romero.
15- CARDO MARIANO, para las intoxicaciones y los sangrados
El cardo mariano Silybum marianum (L.) Gaertner. puede llegar a formar grandes barreras de plantas muy altas en márgenes de caminos y sembrados. Por su proximidad al hombre, se ha venido utilizando en remedios tradicionales desde muy antiguo. Con fines medicinales se emplean las semillas.
-- Sus formas de presentación: Tintura, cápsulas, extracto líquido, frutos para infusión o decocción.
-- Cuando tomarlo: En caso de intoxicación alimentaria, trastornos de hígado y vesícula, cálculos biliares, deshabituación alcohólica, falta de apetito, hemorragias nasales, menstruaciones abundantes, gripe, faringitis, laringitis, cistitis, piedras en el riñón.
-- Precauciones: No simultanear con tratamientos antidepresivos con IMAO.
-- Plantas con las que combina: Achicoria, alcachofera, angélica, boldo, bolsa de pastor, cachurrera menor, caléndula, cúrcuma, diente de león, fumaria, hinojo, menta, ortiga, etc
FARMACIOLA BÁSICA CON PLANTAS MEDICINALES
1. Problemas digestivos (indisposiciones, diarreas, náuseas y vómitos)
---a. Manzanilla, una caja con 10 bolsitas para infusión
---b. Hierbaluisa, bolsa con planta seca a granel
---c. Piña, en frascos con cápsulas o polvos
---d. Hinojo, semillas a granel, tintura o cápsulas, en caso de gases y meteorismos
---b. Olivo, frascos de tintura para la hipertensión
---c. Ajo, en cápsulas o extracto líquido para hiperlipidemias
---d. Hamamelis, en lociones, pomadas o gel para la insuficiencia venosa
8- Problemas dermatológicos (llagas, heridas, quemaduras, picaduras de insectos, acné)
---a. Caléndula, en cremas o pomadas
---b. Aloe, el gel o pomadas que lo contengan
---c. Bardana, el extracto líquido o la tintura, como depurativo para el acné
---d. Propóleo, el ungüento, para picaduras e irritaciones
9- Problemas oculares, otorrinos y bucales (inflamaciones, conjuntitivis, rinitis, otitis, gingivitis, aftas, dolor de muelas)
---a. Eufrasia, bolsas de planta seca para aplicar en infusión como colirios
---b. Gordolobo, frascos de aceite, para la otitis
---c. Ratania, preparados para gargarismos o colutorios
---d. Clavo, en cápsulas o extracto líquido, para las odontalgias, estomatitis, etc
LAS 7 PLANTAS DE MEJOR SABOR
Tomarse una infusión es un placer para el gusto, también para la vista y el olfato, es además un buen pretexto para darse un respiro en la actividad profesional y una excelente manera de ofrecer hospitalidad o de afirmar una amistad. No hay infusión más consumida en el mundo que el té, una bebida de regusto amargo, que muchos combinan con menta, con limón o con jengibre. Pero no todas las infusiones se toman por puro placer, las hay que se destinan a fines terapéuticos, como combatir una indigestión, unas náuseas, una migraña intensa o un estado de astenia y debilidad. No es difícil entonces que la hierba que nos han recomendado pueda ser muy útil para aliviar la dolencia que arrastramos, pero que al mismo tiempo se caracterice por un sabor poco o nada agradable al paladar. Es el caso de hierbas de uso tan frecuente como la matricaria, la genciana, el diente de león o la cola de caballo.
No todas las hierbas curativas tienen mal sabor o resultan insulsas, ni muchos menos, las hay incluso que destacan por un sabor exquisito, aunque en el capítulo de los sabores la subjetividad juega un papel primordial, y lo que para muchos es aceptable, para otros es insoportable. Muchas de estas hierbas se utilizan además como correctores de sabor en formulaciones herbarias en exceso amargas, picantes o anodinas. Es el caso del anís estrellado, del anís verde o de la menta. A estas plantas de sabor amable dedicamos este capítulo.
MENTA
La menta Mentha x piperita L. y M. sativa L. tiene un sabor fresco, mentolado e intenso, y combina muy bien con sabores más dulces y también amargos. La menta se recolecta cuando está a punto de florecer, ya desde finales de mayo, y se utiliza la hoja fresca o seca. El secado se hace a la sombra, en un ambiente aireado, evitando amontonar las hojas.
Sus propiedades: Carminativa, digestiva, aromatizante, analgésica, antiséptica, colerética, antiodontálgica, antiespasmódica.
A quien conviene: Para problemas de digestión, hinchazón abdominal, gases, mal aliento, flatulencias, espasmos gastrointestinales, náuseas, vómitos, jaqueca por trastornos digestivos, cálculos biliares. también para aliviar la tensión menstrual y los calambres musculares, y en uso externo, en infecciones bucales, dolores dentales, inflamaciones osteoarticulares, eccemas, forúnculos, granos.
Cómo se toma: En infusión simple, o combinada con otras hierbas de sabor menos grato, también en jarabe, tintura, cápsulas y el aceite esencial para uso tópico, en aromaterapia.
Con qué combina: té verde, romero, ajedrea, agracejo, boldo, diente de león, fumaria, mejorana, frángula, hinojo, naranja amarga.
Otros usos: En cocina, para realzar el sabor de verduras y hortalizas, como acompañamiento de sopas y guisos, de muchos postres, como ingrediente de helados, sorbetes y licores, y como ingrediente del té verde marroquí.
REGALIZ
La raíz de la regaliz Glycyrrhiza glabra L. tiene un sabor fresco, intenso, dulce y a la vez ligeramente picante. Crece de forma natural en riberas fluviales y se cultiva en tierras de regadío. Se recolecta desde el mes de octubre o noviembre, cuando la raiz ha cobrado un cierto grosor.
Sus propiedades: Expectorante, antiinflamatoria, digestiva, carminativa, antiespasmódica, tónica, edulcorante, antibacteriana, estimulante de las glándulas suprarrenales, cicatrizante.
A quien conviene: Es un protector de las mucosas gástricas y respiratorias, que será muy útil para tratar problemas de la digestión, como indisposiciones, acidez estomacal, espasmos gastrointestinales, meteorismos, reflujo gastroesofágico, gastritis, úlcera gastroduodenal, asi como las náuseas y los mareos. Alivia la congestión pulmonar y se indica en caso de catarros, gripe, laringitis, bronquitis, procesos asmáticos leves y alergias respiratorias. Contribuye a calmar el dolor reumático y se ha estudiado como opción a determinados tratamientos hormonales. A nivel externo, se usa como antiinflamatorio en conjuntivitis, inflamación de los párpados, estomatitis y gingivitis.
Cómo se toma: En tintura, en decocción, muchas veces utilizada como corrector de sabor, en polvos, maceración, extracto líquido y cápsulas, asi como la raíz cruda.
Combina con: Poleo, bolsa de pastor, cola de caballo, genciana, amapola, líquen de Islandia, llantén, pasiflora, equinácea, condurango, rabo de gato, malvavisco, milenrama.
Otros usos: Como golosina infantil, y como ingrediente en muchos postres, por su sabor dulce y delicado.
CANELA
La canela Cinnamomum verum J. Presl. atrae por su sabor dulce, caliente y delicado, que ha hecho de ella una de las especias más valoradas. Originaria del sur de la India y de Sri Lanka, su cultivo está muy extendido por todo el Trópico. Se utiliza la corteza interior de las ramas jóvenes, una vez se ha separado, por incisión, de la corteza externa. Es en esta segunda capa o líber donde se concentran los principios activos de la planta.
Sus propiedades: Estimulante del apetito, digestiva, carminativa, antiséptica, antiviral, antiespasmódica, emenagoga, ligeramente afrodisiaca.
A quien conviene: Para personas inapetentes o que pocas veces sienten verdaderas ganas de ponerse a comer, para aliviar las digestiones pesadas y lentas y los espasmos gastrointestinales, para acabar con los meteorismos y los gases. La canela se ha indicado también en caso de diarreas puntuales, en infecciones gastrointestinales, y como un aliado de la mujer joven en dolores de la menstruación. Se le atribuye una moderada acción excitante y afrodisiaca, en fórmulas mixtas, combinada con romero, ajedrea y menta, y en uso tópico, se aplica para aliviar dolores dentales y sobre hongos de la piel y candidiasis.
Cómo se toma: En infusión o decocción, en polvos micornizados, en tintura y extracto líquido, asi como el aceite esencial para aplicaciones aromaterapéuticas.
Otros usos: En repostería, cremas de huevo, budines de leche, pasteles y tartas de fruta, compotas, y como condimento en arroces, cremas y sopas.
ANÍS ESTRELLADO
El singular fruto del anis estrellado Illicium verum Hook -también conocido como badián de la China- es aquel elemento que nunca puede faltar de un herbolario, porque es uno de los principales recursos con que estos profesionales cuentan para mejorar el sabor de sus fórmulas magistrales. Tiene un gusto fuertemente anisado, intenso, que combina bien con sabores amargos o ácidos. Es originario de la China y el Vietnam, y recientemente se ha hablado mucho de él, por ser el ingrediente básico de un tratamiento preventivo contra la llamada gripe aviar.
A quien conviene: Es una de las grandes plantas carminativas, que los herbolarios indican para evitar los gases y la hinchazón abdominal, y que es además muy útil para combatir los meteorismos y flatulencias, asi como el mal sabor de boca. Se ha indicado también en espasmos gastrointestinales, diarreas puntuales, dolores espasmódicos de la menstruación, y en uso tópico, como remedio contra los parásitos, como pulgas y pulgones.
Cómo se toma: Los bonitos frutos estrellados de esta planta se añaden en decocción a muchas tisanas digestivas para favorecer su sabor. Se toman también en tintura y extracto.
Combina con: Cardamomo, harpagofito, calaguala, salicaria, cilantro, hinojo, genciana, cola de caballo, diente de león, centaura menor.
Otros usos: Un principio activo del anís estrellado, con efecto antiviral, se está ensayando en el tratamiento de la fiebre aviar.
HIERBALUISA
Originaria de Chile, pero plantada frecuentemente en jardines y huertos, la hierbaluisa Lippia tryiphylla Kuntze, con su sabor alimonado y fresco, pasa por ser una de las infusiones más populares y apreciadas. Las hojas se recolectan en verano y se dejan a secar en un ambiente seco y aireado, alejado de todo foco de luz y calor.
Sus propiedades: Aperitiva, digestiva, carminativa, antiespasmódica, sedante suave, vermífuga.
A quien conviene: Es una infusión ideal para aliviar las digestiones difíciles, lentas o pesadas, para acabar con la sensación de empache, por cuanto ayuda a digerir bien. Se indica igualmente en caso de meteorismos, gases y espasmos gastrointestinales, y para evitar los mareos y los vómitos. Es una planta indicada para la mujer joven afectada de menstruaciones dolorosas y como un tranquilizante suave, que mitiga además el dolor de cabeza y la tensión muscular. A nivel externo se ha empleado sobre granos, urticarias y dermatitis.
Cómo se toma: En infusión simple, o combinada con otras hierbas de sabor menos grato, también en extracto líquido y tintura.
Con qué combina: artemisa, salvia, bolsa de pastor, manzanilla, genciana.
Otros usos: Como condimento culinario y aromatizador, en sopas, guisos, licores y pasteles, e integrado en la formulación de muchos perfumes y colonias, a los que aporta su característico aroma.
AJEDREA
La ajedrea Satureja montana L. es una mata aromática, que florece a finales del estío o ya entrados en el otoño. Su infusión tiene un sabor muy intenso, sutilmente picante y perfumado, que podrá gustar más o menos, pero que no podrá dejar indiferente. Se cosechan las sumidades floridas, en plena floración.
A quien conviene: Es también una infusión indicada en caso de indigestión, gases e hinchazón abdominal, que ayuda a frenar las diarreas puntuales y a aliviar los espasmos gastrointestinales. Favorece la secreción de bilis y previene la formación de cálculos en la vesícula. Es también un buen remedio contra la halitosis y las flatulencias. Como planta balsámica se ha indicado en bronquitis, alergias respiratorias y procesos asmáticos leves. Los herbolarios le atribuyen un sutil efecto afrodisiaco, si la sabemos combinar bien. A nivel externo, se ha indicado en infecciones de oidos, odontalgias, úlceras dérmicas e infecciones por hongos.
Cómo se toma: En infusión simple o combinada, y en menor medida, en tintura, extracto líquido, el jugo de la planta fresca y el aceite esencial para uso externo.
Con qué combina: Menta, poleo, hierbaluisa, eucalipto, tomillo, pino silvestre, canela, romero, té de roca.
Otros usos: Se usa como condimento en platos de carne o pescado, y para aromatizar las olivas.
HINOJO
Desde finales de la primavera y durante el verano, la imagen de candelabro de los altos hinojos Foeniculum vulgare L. se reproduce por doquier en cunetas y márgenes de campos y descampados de buena parte de nuestra geografía. Sus frutos maduran hacia el final del verano o principios de otoño, y tienen un sabor fuertemente anisado, que combina bien con el amargor de muchas plantas digestivas. Del hinojo se cosechan también las hojas y el rizoma.
A quien conviene: La hinchazón abdominal, la acumulación de gases y el riesgo de padecer de flatulencias se reducen sensiblemente con la ayuda de estas semillas. Están indicadas también en caso de espasmos gástricos, estreñimiento puntual, empaches y trastornos hepatobiliares. Se revelan como un excelente apoyo para mujeres con dolores espasmódicos por la menstruación y en la perimenopausia. La decocción de la raíz es muy diurética y se indica en personas con tensión alta, retención de líquidos y trastornos urinarios.
Cómo se toma: En infusión simple o combinada, muchas veces como corrector de sabor. En decocción de raíz, en tintura, extracto líquido y las hojas en cataplasmas.
Con qué combina: Cardamomo, anís verde, anís estrellado, alcaravea, cilantro, abedul, cola de caballo, diente de león, nogal, melisa, centaura menor, malvavisco.
Otros usos: El rizoma se consume en verdura y ensalada y los frutos como especia, para condimentar diferentes guisos y en repostería.
HIBISCO
Existen más de 150 especies de hibiscus, que crecen de forma natural por las regiones tropicales y subtropicales del planeta. En Asia Menor y en África Oriental las flores del hibisco se toman como una infusión refrescante en reuniones sociales o familiares, y recibe, entre otros, el nombre de té de carcadé. El hibisco Hibiscus sabdariffa L. nos obsequia con un sabor dulce o agridulce, exótico, muy suave y aromático.
A quien conviene: Es una infusión muy apreciada en Oriente Medio y Egipto, que se suele tomar muy dulce, en frío o en caliente. Ayuda a digerir bien los alimentos, a ganar apetito y a aliviar la acidez estomacal, los espasmos gastrointestinales y el estreñimiento. Se indica a personas debilitadas y anémicas por su valor vitamínico y actúa como un tónico circulatorio, útil en personas con problemas venosos como flebitis y hemorroides. Es una infusión muy diurética, que contribuye a neutralizar la acción de agentes patógenos en el tracto urinario y a controlar la tensión sanguínea. Y tomada bien caliente, es una tisana balsámica, indicada en caso de tos y afonía.
Cómo se toma: En infusión simple o combinada, y en menor medida, en tintura o extracto líquido.
Otras plantas de grato sabor: Hierbabuena, anís verde, bolsa de pastor, poleo, poleo blanco, saúco, vainilla, melisa, pie de león, calamento, zamarrilla, boldo, té de rooibos.
BOTIQUÍN DE VIAJE
Ante cualquier aventura viajera, un buen botiquín que contenga todas las prevenciones básicas no debe faltar. Los remedios con plantas medicinales nos pueden cubrir, sino todas, sí una buena parte de las necesidades más frecuentes.
Viajar es mucho más que un placer o un divertimiento, es un libro abierto del que podemos obtener un sin fin de enseñanzas y nuevas sensaciones, que sin duda nos enriquecerán. Pero viajar entraña ciertos riesgos que no hay que perder de vista. Lejos de casa y de los recursos normales con los que contamos para garantizar nuestra salud, cualquier dolencia, por simple que sea, puede convertirse en un problema. Más aún si el destino elegido es un país lejano, de clima tropical, con problemas sanitarios a los que no estamos acostumbrados y en el que las infraestructuras de atención pueden ser deficientes sino mínimas. Viajar seguro significa a viajar preparado y por eso resulta imprescindible informarse bien de las condiciones sanitarias del país elegido y prever las posibles incidencias. Mareos, mal de altura, diarreas del viajero, jet-lag, fiebre, infecciones diversas, parásitos intestinales o simplemente golpes y contusiones son dolencias frecuentes a las que pocos viajeros consiguen escapar. Proveerse de un pequeño botiquín de viaje compuesto, en su mayoría, de remedios con plantes medicinales no tiene por qué ser difícil. Lo que sí es cierto es que como en muchas ocasiones prepararse una infusión o un cataplasma no será lo más viable, deberemos contar con remedios herbarios en presentaciones más prácticas, a base de tinturas, cápsulas, cremas o comprimidos. Se trata por tanto de ser previsor y viajar bien equipados. Algunas de nuestras propuestas son:
1- Valeriana para la tensión
Unas pastillas de valeriana no deben faltar en el botiquín de viaje. Presenta un claro efecto sedante sobre el sistema nervioso central, actúa como un relajante muscular, es antiespasmódica y antiarrítmica. Será un remedio muy eficaz para utilizar en muy diversas situaciones de tensión nerviosa que se dan en los viajes, como los estados de inquietud de la víspera de tomar un vuelo, para reducir la posible ansiedad que provoca la marcha, o incluso el temor que nos pueda deparar el volar en avión una vez nos hemos embarcado. Nos ayudará a dormir si debemos emprender una larga travesía en vuelo o ferrocarril y disminuirá la tensión nerviosa que acabamos acumulando en los numerosos momentos de espera o cuando se presentan pequeños problemas imprevistos. Y en general, a pesar de su ingrato sabor, resulta un buen recurso alternativo a los clásicos tranquilizantes químicos, para atemperar los nervios en cualquier situación tensa que se produzca durante las vacaciones.
-Cómo llevarla: En cápsulas y comprimidos -combinada a veces con tras hierbas sedantes como la pasiflora o la tila-, en extractos líquidos y en tintura alcohólica.
2- Agrimonia para la diarrea del viajero
Cuando elegimos como destino viajero un país tropical, donde muchas veces las condiciones sanitarias muestran serias deficiencias, existe siempre el riesgo de infecciones por agua no del todo potable o por alimentos crudos o en mal estado. Muchos turistas acaban siendo víctimas de la llamada diarrea de viajero, que en muchos casos puede llegar a suponer un trastorno molesto que altera sensiblemente su ritmo de viaje. Los síntomas más usuales pasan por la urgencia por evacuar cuatro o más veces al día, acompañada muchas veces de náuseas o vómitos y la sensación de defecación incompleta. Llevar consigo alguno remedio herbario que contenga plantas con efectos astringentes y antidiarreicos es una excelente medida de previsión. Por su abundancia en taninos, la agrimonia es una de las más eficaces. Se emplea también para aliviar las alergias, con rinitis y conjuntivitis y la irritación de garganta.
-Cómo llevarla: Frascos de tintura o de extracto líquido, y bolsitas de infusión.
3- Ulmaria para la fiebre
En los viajes podemos estar expuestos a cambios bruscos de temperatura, nos podemos ver sorprendidos por un furioso aguacero tropical o encontrarnos con un clima en un determinado lugar para e que no íbamos convenientemente equipados. Es entonces cuando surgen los resfriados e incluso las décimas de fiebre, en procesos gripales que se nos pueden complicar si no tomamos medidas. Llevar encima un antipirético es una medida inteligente. La ulmaria nos proporciona ese efecto. En su composición bioquímica destaca la presencia de salicilato de metilo, que además de contribuir a bajar la fiebre, reduce el dolor del trancazo y la inflamación. La ulmaria se indica en catarros, gripe, pero también en dolores reumáticos, gota, edemas y trastornos urinarios, por lo que resulta un remedio polifacético, muy interesante para incluirlo en nuestro botiquín de viaje.
-Cómo llevarlo: En jarabe, frascos de tintura y extracto líquido -combinado a veces con sauce blanco, uña de gato y grosellero negro-, en cápsulas y comprimidos.
4- Árnica para los golpes y contusiones
Cuando los viajes incluyen excursiones, travesías o ciertas prácticas deportivas, y no sólo en estos casos, puede ser fácil que el viajero se exponga a sufrir golpes, contusiones, luxaciones, o que le afloren hematomas, rasguños y escoceduras. Llevar consigo, para tales incidencias, una pomada o loción antiinflamatoria se impone como medida de previsión irrenunciable. La árnica, una bellísima planta de montaña, pasa por ser uno de los más potentes antiinflamatorios herbarios a nivel externo. Es además analgésica, antiséptica, antimicrobiana y cicatrizante. Estimula la circulación sanguínea y favorece la reducción de las hinchazones. Se indica también sobre irritaciones cutáneas, granos y dolores osteoarticulares.
-Cómo llevarla: En pomadas o geles que la contengan, en tintura y extracto líquido, o bien en remedios homeopáticos.
5- Caléndula para las picaduras
Recorrer espacios naturales, sea en la montaña, en floreadas campiñas, en agrestes desfiladeros como en exuberantes junglas, es de los mayores placeres a los que podemos aspirar en cualquier viaje. Pero el contacto con la naturaleza comporta algunos riesgos, muchas veces inevitables, como las picaduras de insectos. Los remedios con caléndula se cuentan entre los más eficaces para reducir la inflamación por picaduras, y evitan además que se desarrolle la infección. Serán también de mucha utilidad en caso de quemaduras solares leves o moderadas, en escaldaduras, urticarias, dermatitis, sobre pieles irritadas o desgarradas, contusiones y contra la aparición de eccemas secos y forúnculos.
-Cómo llevarla: En cremas o pomadas que la contengan, en tintura o extracto líquido.
6- Galanga para los mareos
Marearse en una travesía marítima, sobre todo si tenemos la poca fortuna de coincidir con un día de mar revuelto, o en una ruta en autocar por un tramo repleto de curvas y más curvas, es una situación muy frecuente, que hace pasar un mal trago a quien la padece, sobre todo si existe además el riesgo de acabar vomitando. Cualquier botiquín de viaje que se precie debe incluir de forma ineludible alguna solución para el mareo y para prevenir los vómitos, como las biodraminas. Una alternativa natural, mucho menos conocida, lo constituyen los remedios herbarios con efectos antieméticos como el jengibre o su pariente, la galanga. Es un estimulante digestivo, que los herbolarios recomiendan como preventivo para combatir los mareos y evitar los vómitos, y en preparados masticables, se daban para aliviar el dolor de muelas.
-Cómo llevarla: En cápsulas, frascos de tintura o extracto líquido.
7- Otras plantas útiles:
-- Hipérico, para quemaduras solares, en aceite o loción
-- Eleuterococo, para el jet-lag, en tintura, en comprimidos -mezclado con jalea real-, en cápsulas, ampollas o en extracto líquido.
-- Guaraná, para vencer la astenia y cobrar vigor, en perlas, ampollas o cápsulas o comprimidos.
-- Papaya, para los parásitos intestinales, en cápsulas o comprimidos.
-- Matricaria, para las jaquecas y los dolores menstruales, en bolsas de infusión o en cápsulas.
-- Hierbaluisa, para el mal de altura, en bolsas de infusión, en frascos de tintura o extracto fluido.
Fuente: Manual de Plantas Medicinales. Cuerpomente
Autor: Jordi Cebrián
(C) Jordi Cebrian, Barcelona, 2009. Tots els drets reservats